Medicina Integrativa

¿Qué es la medicina integrativa?

La medicina integrativa es una disciplina médica orientada a la restitución de la salud tratando las causas que provocan la enfermedad y no solo a la supresión de los síntomas que manifiesta el paciente. Engloba la medicina convencional y la medicina natural .

La medicina integrativa considera la persona en su totalidad: cuerpo, mente y espíritu, y trata la persona en su globalidad. Utiliza métodos menos invasivos y menos tóxicos que la medicina convencional. Dado que las causas de la enfermedad son distintas y únicas en cada paciente, este tiene que implicarse en el tratamiento e implementar hábitos saludables.

La medicina integrativa entiende el síntoma como una alarma que nos pone en alerta de que hay que hacer algún cambio en nuestro organismo: revisar hábitos o estilos de vida o situaciones que nos alejan de la salud y el bienestar. El paciente debe comprender el porqué del síntoma y de qué se queja el cuerpo. Se busca comprender las causas de la enfermedad, lo que motiva los síntomas y trata las causas para evitar recidivas.

En medicina integrativa la curación ocurre en el cuerpo y en la mente del paciente. Es por este motivo que el paciente tiene que estar comprometido con su salud y, por tanto, tiene un papel activo en su curación.

Los ejes o bases de la medicina integrativa son:

  • El drenaje y la desintoxicación.
  • La recuperación del equilibrio ácido-básico.
  • El cuidado de la dieta, evitando los déficits y excesos nutricionales.
  • El tratamiento de la inflamación (subclínica) y la infección crónicas (parásitos, virus, bacterias…).
  • La permeabilidad intestinal y la disbiosis.
  • La actividad física y la gestión del estrés.
¿Quién puede ser tratado por la medicina integrativa?

Todo tipo de persona sin exclusión alguna: bebés, niños, adolescentes, adultos, embarazadas, deportistas, ancianos… pero hay que tener en cuenta que, para llevar a cabo el tratamiento, el paciente o sus familiares en el caso de pacientes pediátricos deben comprometerse en el tratamiento, que inequívocamente pasará, entre otros, por cambiar hábitos o estilos de vida.

La medicina integrativa puede tratar tanto las enfermedades agudas como las crónicas. Aunque es en las patologías crónicas donde tiene más adeptos, porque en este tipo de patologías una visión integrativa aporta soluciones definitivas, ya que aborda y trata las causas de la enfermedad.

Ámbitos de tratamiento:

-Enfermedades agudas: lesiones deportivas (tendinitis, epicondilitis, contracturas musculares, esguinces, roturas fibrilares, ciática, dolores articulares…), enfermedades infecciosas (amigdalitis, sinusitis, gastritis,  mononucleosis, herpes zoster, bronquitis, cistitis…), neuralgias, cefaleas…

  • Enfermedades crónicas: alergias, sinusitis crónica, intolerancias alimentarias, restreñimiento, transtornos digestivos, gastritis crónica, candidiasis, fatiga crónica, dolores de larga evolución…
  • Pediatría: infecciones agudas o de repetición (amigdalitis, bronquitis…)
  • Transtornos de las embarazadas: náuseas, hiperacidez, prevención de la depresión post-parto.
  • Tratamiento de soporte y de efectos indeseables de la quimioterapia y la radioterapia en enfermos de cáncer.